
Las personas que encontraron el cuerpo de Erick Arrieta, de 29 años, sólo vieron cuando ya la pitón reticulada comenzaba a tragarlo por la cabeza y tuvieron que lidiar con ella para quitárselo. Las dos marcas de mordida en el brazo mostraban que el animal le atacó por allí para luego envolverlo y asfixiarlo hasta la muerte.
Fuente: El Universal
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