lunes, 1 de febrero de 2010

Internacionales

Se cortan solos


Brasil y México reafirmaron su peso en la élite mundial durante la 40ª edición del Foro de Davos, marcando cada vez más distancias con el resto de América Latina, que parece alejarse de este centro de poder identificado con el liberalismo, salvo pocas excepciones. Si el caso de México es más bien comprensible ya que su presidente, Felipe Calderón, es uno de los escasos mandatarios de derecha en América Latina. Lo de Brasil es más atípico y está vinculado con la apertura de su jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva, que tan buenos resultados le ha dado, indicó AFP. Ausente por un problema de salud, Lula fue consagrado el viernes por el Foro de Davos como su "estadista global" y "un extraordinario hombre de Estado", por conciliar crecimiento económico y justicia social. "Siete años después (de su primera participación en Davos) puedo mirar a los ojos a cada uno de ustedes, y más que eso a los ojos de mi pueblo, y decirles que Brasil, con todas sus dificultades, cumplió su parte", afirmó Lula en un discurso leído por el canciller Celso Amorim. Calderón pidió "restablecer la confianza entre los socios" y dijo estar dispuesto a "escuchar todas las voces" y "traer a la mesa a cada país". "Necesitamos construir un puente entre los países pobres y los más desarrollados", agregó Calderón, para quien el mundo en desarrollo debe aportar su grano de arena en la lucha contra el cambio climático. El resto de América Latina brilló por su ausencia, en especial los países gobernados por la izquierda más radical, como Venezuela, Bolivia y Ecuador.

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