Las lágrimas de Benedicto XVI
El papa Benedicto XVI, criticado por su gestión de los escándalos de pedofilia que sacuden la Iglesia Católica, se reunió en Malta con víctimas de abusos sexuales con las que "lloró" y antes de partir de la isla felicitó al país por su defensa de los "valores cristianos". "Quedé impresionado por la humildad del Papa. Asumió sobre sí mismo todo lo causado por otros. Fue muy valeroso. Nos escuchó individualmente, oró y lloró con nosotros", declaró una de las ocho víctimas de abusos cometidos en un orfelinato en 1980, Lawrence Grech, que se reunieron con el Papa ayer. Benedicto XVI dijo que lamentaba y que sentía "vergüenza" por los actos de pedofilia, tras reunirse "en la nunciatura apostólica de Malta con un pequeño grupo de personas que sufrieron abusos sexuales de parte de religiosos", según un comunicado del Vaticano. Los ocho "jóvenes adultos", acompañados por obispos de Malta y de Gozzo, la otra isla del archipiélago, fueron recibidos durante una veintena de minutos en la capilla de la nunciatura en Rabat.Benedicto XVI aseguró que "la Iglesia hace y continuará haciendo todo lo que está en su poder" para investigar los casos de abusos, hacer juzgar a los responsables y "proteger a los jóvenes de aquí en más". Hace un mes, el Santo Padre expresó su "vergüenza" y el "remordimiento" de toda la Iglesia, en un carta a los fieles de Irlanda sacudidos por un escándalo de abusos en su clero, misiva con tono muy duro hacia el episcopado que encubrió los casos. Desde entonces, las revelaciones se sucedieron en Europa y en los EEUU. El Vaticano y el Papa fueron acusados de intentar evitar que los casos salieran a la luz. Esta es la tercera vez en su pontificado iniciado en 2005 que Benedicto XVI se reúne con víctimas de religiosos pedófilos, luego de las audiencias de Australia y de Estados Unidos. El encuentro se realizó al cabo de una visita de 26 horas a la muy católica Malta, país al que el Papa invitó a continuar "defendiendo" los valores cristianos y felicitó por sus posiciones sobre el divorcio y el aborto, ambos prohibidos. Repitió este mensaje en ocasión de una misa en Floriana delante de decenas de miles de fieles y luego un poco más tarde al reunirse con jóvenes en el puerto de La Valeta adonde llegó a bordo de un catamarán, en medio de una escolta de botes de diferentes portes. Ante los 10 mil jóvenes que lo esperaban el Papa pidió defender "la contracultura" cristiana frente a las evoluciones de la sociedad europea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario